Diseño de portafolios nutrigenéticos dirigidos a variantes de CETP y LPL en la prevención de dislipidemias.

Autores/as

  • Itzel Zamudio-Felix Doctorado en Biociencias, Centro Universitario de Los Altos, Universidad de Guadalajara, Tepatitlán de Morelos, Jalisco, México. Autor/a https://orcid.org/0009-0008-1799-7026
  • Grecia González-Sánchez Doctorado en Biociencias, Centro Universitario de Los Altos, Universidad de Guadalajara, Tepatitlán de Morelos, Jalisco, México. Autor/a https://orcid.org/0000-0002-4628-8498
  • Karina Gonzalez-Becerra Instituto de Investigación en Genética Molecular, Departamento de Ciencias Médicas y de la Vida, Centro Universitario de la Ciénega, Universidad de Guadalajara, Jalisco, México Autor/a https://orcid.org/0000-0002-2291-2380

DOI:

https://doi.org/10.70983/xte2jq88

Palabras clave:

Portafolios nutrigenéticos , Dislipidemias, Nutrigenética, Variantes genéticas de un solo nucleótido (SNVs)

Resumen

Introducción: La nutrigenética permite identificar factores genéticos que modulan la respuesta del organismo a los alimentos, lo que facilita el diseño de estrategias dietéticas personalizadas para la prevención y tratamiento de enfermedades crónicas. En particular, las variantes en los genes CETP y LPL se han asociado con una mayor susceptibilidad al desarrollo de dislipidemias. El diseño de portafolios nutrigenéticos, basados en la constitución genética individual, representa una herramienta prometedora para optimizar el manejo de estas alteraciones metabólicas. Resultados: Diversos estudios han demostrado que los portadores del alelo C del gen LPL pueden beneficiarse de una dieta rica en grasas monoinsaturadas, observándose una disminución en los niveles de triglicéridos. Por otro lado, las variantes del gen CETP, particularmente el alelo T (B2), muestran una interacción significativa con el consumo de carbohidratos simples y grasas monoinsaturadas, afectando los niveles de HDL y triglicéridos. Con base en esta evidencia, se proponen recomendaciones nutrigenéticas específicas: en individuos portadores de las variantes de riesgo en CETP (alelo T) y LPL (alelo T), se sugiere disminuir la ingesta de grasas monoinsaturadas y reducir el consumo de sacarosa. Conclusiones: La incorporación de la información genética en la planificación dietética podría mejorar de manera sustancial, la prevención, el manejo y tratamiento de dislipidemias y enfermedades cardiovasculares, fortaleciendo el enfoque de la nutrición personalizada en la práctica clínica.

portafolio nutrigenetico

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Publicado

2026-02-06